Caminó directo al baño y a medida que avanzaba un calcetín volaba por acá, el calzoncillo por allá… la resaca le pesaba. Se desprendió de la sudadera lentamente pues hasta los músculos le dolían, notó en su pecho la quemadura de un cigarro.
El agua caliente caía generosa en la ducha invitándolo a desprenderse del olor a axila, trago barato y humo; al paso del jabón le siguió el recuerdo de aquella vez que se besaron por primera vez; cambió rápido de pensamiento pues no estaba para mamonerías.
A medio secar y ya mas despejado, tomó un pan duro de la tarde anterior y lo masticó sin animo, dos minutos después, aferrado al inodoro vomitando la noche anterior, recordó aquella vez que lo cuidó enfermo por una indigestión.
Levantó del suelo del baño su demacrada dignidad y se acostó; vaso de agua en mano y aspirinas.
Miró el techo buscando alivio a la vena que explotaba en sus sesos, hizo zapping por la tarde de la cultura entretenida, bebió agua, se rascó el poto, se tapó y destapó en la cama muchas veces, trató de dormir, trató de no pensar, trato de hacerse el weón, trató muchas cosas… trató de no extrañarlo tanto.