domingo, 19 de enero de 2014

Asesinato



Era un weón chico, inmaduro, desconcertado, con depre.


Esas características inherentes a un weón mierda no te dan la posibilidad de elegir mucho, ni siquiera tu primer beso a un hombre.
Terminé en una casa a la chucha, si mal no recuerdo por Puente Alto.
Este loco, al que llamaremos "Ebrio", me engrupió y me llevó a su pieza aprovechando que estaba solo, me habló no se que cosas y me desvistió; 

Que rico weón, no tení pelito - me decía mientras pasaba sus manos ásperas por mis testículos, muslos y axilas - ¿Te depilai?
No, soy así - le respondí.


Su habitación era una cúmulo de cachureos, era media tarde.
Ebrio se desnudó: tenía cuerpo de metalero rancio, sí, con guata, pelo ondulado rubio, barba de trasnochado y olor a cerveza.
Me abrió las piernas y se puso al medio y sobre mí; su mano me masajeaba el ano bien fuerte, intentando meter sus dedos secos. Me dolía, cero previa, cero intención de dilatarme.

Se acercó y me besó.

Mi primer beso a un hombre estuvo pasa'o a mal aliento y cerveza; me raspó con su barba de weón rancio.
Me paralicé, me contraje entero de la extraña impresión y no era para menos, en el colegio incluso la niña mas fea que había besado me había besado bien, suave y con calma, lo peor que me había ocurrido hasta entonces era un beso loco con algo de exceso de baba.
Ebrio me metió la lengua completa en la boca, en un beso largo, babeado y asqueroso; cuando se despegó de mis labios (yo aun medio choqueado y tenso) me dió vuelta dejándome boca abajo, me abrió las nalgas y me penetró en seco y de una sola vez, hasta el fondo.

El gimió de placer y yo quedé con la respiración cortada del dolor; la sensación fue prácticamente indescriptible, por primera vez tome conciencia de que ahí, atrás mio había un músculo y ahora ese músculo estaba desgarrado, cortado. Ebrio no lo notó hasta que pude respirar y esbozar un "para, por favor"; dejó de menearse y me saco la verga de una, ahí si tenia aire en los pulmones y pude gritar. ¿Saben que? esa sacada de pico fue como sacar un palo astillado de mi culo, eso sentí.

Quedé tirado en esa cama, ojos llorosos, no tenía ganas de moverme por miedo a que me doliera, el weón este se urgió y solo me pedía disculpas, unos minutos después pude levantarme e ir al baño: sangre.

Volví a la habitación, me vestí, puse mis cosas en la mochila y me fui, no recuerdo haberme despedido de Ebrio pero se me grabó su cara. Caminé hasta el paradero mas cercano, eterna caminata con el culo roto.

Lo volví a ver en un Rave en Santiago unos años después.
Bomberos estaba lanzando agua sobre el público, este Rave era a medio día y la gente se achicharraba con el calor de esta ciudad en verano, los chorros me habían dejado empapado así que me fui al pasto con un amigo y nos desvestimos; quedamos solo en short y lentes y nos pusimos a tomar un poco de sol para secarnos. Al lado nuestro un weón susurraba "que rica tu guatita oye"; era Ebrio y un grupo de fletos que se habían sentado en el pasto al lado de nosotros. Ebrio estaba ebrio, y no me recordaba, quizás por que ahora tenia cuerpo de hombre y pelos en la axilas, yo lo recordé de inmediato, tomé mis cosas y me fui a otro sector.

El año pasado lo vi por ultima vez, en las noticias; lo habían asesinado a las 5 de la mañana a tres cuadras de mi casa: un grupo de flaites le acuchilló el pecho. Ebrio estaba ebrio cuando todo sucedió.



domingo, 5 de enero de 2014

"C"



Hace ya varios veranos me fui con Cristián a la playa. Me había invitado con algunas semanas de anticipación a quedarme con él en la casa de su tía ex-millonaria separada en Recreo, un sector residencial entre Viña del Mar y Valparaíso, tendríamos una habitación para nosotros solos en la casa asi que no deberíamos preocuparnos por ser cautelosos con la música o el copete.

Cuando lo conocí era el weón mas bakan de la vida, y ojo que, como soy un tipo un tanto apático, el hecho de encontrar a alguien bakan no es algo muy frecuente, por lo que tiene el mérito.

Terminamos siendo los mejores amigos; es que Cristián aparte es un tipo muy inteligente y capaz, es de esos minos que parecen enciclopedia, sabe prácticamente de todo y lo que no sabe o lo chamullea, o lo busca en internet.

Cristián es de una familia clase media de la Flo, ex-Pokemón, ex-Darks, ex-Brit... en resumen, ex-cualquier-cosa-que-se-planchó-el-pelo-pa-verse-lindo, el jamás lo reconoce eso si, por que ahora que ya es mas grande sepultó esa etapa vergonzosa de su vida. Aquel verano en Recreo me marcó.

Tomamos el bus, nos fuimos conversando en el camino pensando en todas las cosas que haríamos allá... MUCHAS COSAS, teniendo en cuenta que el copete en la quinta región es lo mas barato del mundo; jóvenes alocados y fletos, que a punta de Ron barato deseaban poseer la noche de una ciudad vieja, que solo me cautivaba de noche.

Cherry de aquel entonces era el lugarsh-popularsh para la gente de Santiago que se iba de veraneo allá; la gente de allá prefería cualquier weá menos carretear en Cherry, irónico. En la tercera o cuarta noche de carrete (ya ni recuerdo) tomamos como enfermos, vodka, ron y chelas, bailamos como imbéciles, vomité, me jotié un loco, no me pescó, me joteó un loco, me lo comí, fácil.

Eramos únicos; Cristián y yo bailando al ritmo de moda, riendo, webeando... siempre nos admiraban por ser tan unidos y cómplices el uno con el otro, siempre; mis amigos mas de alguna vez habían insinuado que yo le gustaba al Cristián, yo algo extraño percibía, pero nunca le dí mucha importancia; Cristián y yo durante nuestro tiempo de amistad nos habíamos comido varios minos entre ambos, algunos él, algunos yo, algunos los dos, comentabamos incluso que tan buenos eran chupándolo.

Cristián aquella noche en Cherry se enojó al verme con este mino que me comí, tomó sus cosas y salió sin esperarme, estaba dispuesto a dejarme tirado y volver a Recreo sin mi, sabiendo que yo no tenia idea como llegar. Al notarlo salí tras de él, me despedí del loco que me comía y fui a encontrar a Cristián a unas cuadras, mientras caminaba a no se que lado; estaba enojado, pero no estaba dispuesto a comentar por que, nunca lo hizo.

Llegamos a casa y dormimos juntos, ebrios y abrazados, con el olor a antro aún en el cuerpo y luego de un rato intentó darme un beso.

Nos quedamos poco tiempo mas en Recreo, al llegar a Santiago nunca nadie hizo un comentario sobre lo ocurrido, ni de la pelea, menos aún de lo que pasó esa noche en la casa, aun ahora que ha pasado mucho tiempo nunca lo hablamos, es que luego de ese verano ya nunca volvimos a hablar como antes.

Cristián luego de ese verano se aseguró de ir eliminándome poco a poco de su vida de forma sigilosa, "cambiando de ambiente", estando siempre ocupado o de plano diciéndome que no sentía mucho interés en hacer cosas conmigo; terminó su carrera hace ya algún tiempo y tomó como alternativa irse fuera de Santiago un par de años por trabajo; cambió su forma de vestir, de ver las cosas, cambió de amigos, cambió todo y simplemente se fue. 

A veces pienso en él y nuestro sueño de viajar a Nueva York juntos, extraño al antiguo Cristián, nuestras noches de cuneta y ron, nuestras eternas caminatas solo para conversar, extraño que pelee conmigo por política o que me diga "tonto" cuando no opino igual que él, extraño verlo feliz bailando sus canciones fomes de Morrisey, extraño nuestra perfecta amistad, esa que todos envidiaban.