martes, 25 de febrero de 2014

Letras


Cuando era pequeño, no tenía muchos amigos, salvo mi vecino del frente; si me sentía solo tomaba un libro o revista y leía, por lo general siempre me sentía así y, al cabo de poco tiempo, terminé por leer toda mi biblioteca que, en aquel entonces, no tenía pocos libros; cuando se acabaron, mi mami me compraba en la feria aquel que le pedía.


En el colegio siempre me fue bien en las letras y ganar el concurso anual de cuentos que organizaba el centro de estudiantes era pan comido.


A través de los libros casi podía oler fragancias, aprender de sexo, involucrarme en hazañas y "casi" sentir placer, rabia, felicidad, odio y tristeza. Creé una teoría hermosa "todo aquello que sientes lo puedes escribir", por que siendo un niño las letras, a fuerza de soledad, me habían mostrado mucho.

Comencé a escribir sobre mi, lo bueno y lo malo, escribí esa vez que me gusto mi vecina, cuando di mi primer beso, cuando falleció mi madre y cuando salí del colegio. Escribía mucho y completé varios cuadernos que aun conservo pese a que el tiempo a vuelto amarillas las hojas. Ya no escribo tanto ni tan seguido por que mi tiempo es un poco mas restringido que el de un niño.

Ahora ya estoy mas grande, he sentido mil perfumes y mi lengua a probado muchos sabores, he tenido aventuras, he tenido sexo y sentido placer, rabia, profunda tristeza, odio y felicidad, todas juntas y por separado, y muchos años después de que nació mi teoría, me doy cuenta que no hay letras o idiomas que describan todo lo que mi corazón siente.



martes, 4 de febrero de 2014

"E"


Al Esteban lo conocí hace varios años, nos juntamos un día cualquiera y fuimos a mi casa; terminamos webiando en el baño. Mi abuela (que de sapa las tenía todas), notó la visita y cachó que estaba con alguien, forcejeó la puerta del baño un poco y esta cedió por que la calententura me hizo olvidar asegurar la chapa. El cuadro que se encontró fue un tanto infartante para una señora criada de campo en los últimos años de su vida: ropa tirada por todos lados, yo con los pantalones abajo y Esteban apoyado en el lavamanos casi en pelotas.

Salimos corriendo de la casa mientras mi abuela me gritaba "degenerado" tan alto como para hacerse escuchar varias casas más allá. En vista de esta circunstancia tan incómoda y para pasar el trago amargo, con Esteban tomamos una micro y nos fuimos a tomar cervezas al Parque Forestal, ahí me contó que nadie sabía lo de él y que no quería contarlo, que tenía miedo por la gente.

Tiempo después me lo encontré en "Cuncuna", un after de Santiago Centro que se hizo popular entre pokemones y fletos por ser barato, oscuro y rancio, muy rancio. Esteban lucia el look poke de moda, zapatillas anchas, pantalones ajustados, la mitad de la cabeza rubia oxigenada y múltiples piercings y cosas metálicas colgando de su ropa. Hablamos algo y nos comimos bien ebrios los dos, me tomó de la mano y me llevo al sótano del local a culiar entre ebrios que dormían, grupetes que habían pasa'o alcohol escondido y lo iban a beber ahí y claro... vómito, follamos entre harto vómito, volvimos a la pista, seguimos tomando y luego nos fuimos a mi casa.

Cuando llegamos noté que no tenía la llave para entrar así que nos quedamos en el jardín conversando hasta que llegara mi amigo con las llaves y pudiéramos entrar; volvimos a follar en el jardín a vista y paciencia de mi vecina evangélica del frente que tiernamente había salido a regar las plantitas en la mañana.

Esteban no hacía mucho por la vida, me contaba que estaba aburrido de su casa y su barrio, que por allá no tenía muchos amigos y que estaba lleno de viejitos; tampoco trabajaba, estudiaba ni pololeaba en ese tiempo, solo hablaba de fiestas y fiestas... todo lo demás le aburría.

Al poco tiempo de que él visitó mi casa "Cuncuna" fué clausurada definitivamente por la policía de investigaciones por distintas causas relacionadas a la ley de Alcoholes, Ley de Drogas y permisos sanitarios; por ese mismo tiempo me tomaba algunos examenes generales y el v.d.r.l. salió mal; no me había puesto forro con el muchacho y me convertía en un nuevo caso de sífilis primaria; Esteban quizás seguía por algún sótano vomitado follando a pelo sin interesarle nada, sin pensar nada salvo el próximo fin de semana, quien sabe en realidad, nunca tuve mayor interés en él como para conversar acerca de las cosas que le pasaban o su estado emocional, él creo que pensaba lo mismo de mí.

Esteban hace pocos días se convirtió en noticia nacional: en Barrio Bellavista de noche lo golpearon hasta mandarlo a la posta con fracturas y varias cuchilladas, luego de 13 días murió. Su hermana dice que, antes de morir, Esteban le indicó con gestos que lo habían atacado por ser gay. No le robaron nada en el ataque y se convierte en un nuevo caso judicial que apela a la Ley Antidiscriminación. Un par de llamadas por aquí y por allá me dieron detalles escabrosos del caso, que no he leído en ningún diario ni declaración de esas figuritas pa' la tele del MOVILH.

Y es que me preguntaba cuantos más de nosotros seremos acuchillados y quebrados en la calle por fletos, escupidos y muertos... y es que cada cierto tiempo me siento en parte como Esteban, aburrido de todo.