martes, 25 de febrero de 2014

Letras


Cuando era pequeño, no tenía muchos amigos, salvo mi vecino del frente; si me sentía solo tomaba un libro o revista y leía, por lo general siempre me sentía así y, al cabo de poco tiempo, terminé por leer toda mi biblioteca que, en aquel entonces, no tenía pocos libros; cuando se acabaron, mi mami me compraba en la feria aquel que le pedía.


En el colegio siempre me fue bien en las letras y ganar el concurso anual de cuentos que organizaba el centro de estudiantes era pan comido.


A través de los libros casi podía oler fragancias, aprender de sexo, involucrarme en hazañas y "casi" sentir placer, rabia, felicidad, odio y tristeza. Creé una teoría hermosa "todo aquello que sientes lo puedes escribir", por que siendo un niño las letras, a fuerza de soledad, me habían mostrado mucho.

Comencé a escribir sobre mi, lo bueno y lo malo, escribí esa vez que me gusto mi vecina, cuando di mi primer beso, cuando falleció mi madre y cuando salí del colegio. Escribía mucho y completé varios cuadernos que aun conservo pese a que el tiempo a vuelto amarillas las hojas. Ya no escribo tanto ni tan seguido por que mi tiempo es un poco mas restringido que el de un niño.

Ahora ya estoy mas grande, he sentido mil perfumes y mi lengua a probado muchos sabores, he tenido aventuras, he tenido sexo y sentido placer, rabia, profunda tristeza, odio y felicidad, todas juntas y por separado, y muchos años después de que nació mi teoría, me doy cuenta que no hay letras o idiomas que describan todo lo que mi corazón siente.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario